viernes, 6 de septiembre de 2013

Puede que pida mucho, pero puede que todos queramos lo mismo.

¿Es mucho pedir despertarme y ver que te has despertado antes solo para darme los buenos días? ¿Ir al instituto con la ilusión de verte a la salida? Para así ir con ganas y salir con mi mejor sonrisa. ¿Saber que te tengo ahí en lo bueno y en lo malo? ¿Decirle a mi familia el perfecto novio que tengo? ¿Presentarte a mis amigas y que se mueran de envidia? ¿Acostarme contigo en la cama abrazados y hablar en silencio? ¿Besarnos hasta que se desgasten nuestros labios? ¿Mirarnos hasta que uno de los dos se duerma? ¿Insultarnos con cariño para luego comernos a besos? ¿Despertar cada día pensando que es un día más a tu lado? ¿Acostumbrarme a escuchar tu voz todas las noches discutiendo lo mucho que nos queremos? ¿Secarnos las lágrimas con sonrisas? ¿Querer matar al que nos haga daño? No quiero una pegatina de chico, pero si alguien que esté ahí siempre, que sus para siempre no sean una falsa y que me demuestre día a día que me quiere enamorar nuevamente como lo hizo la primera ves que lo vi. 

Tu muletas.

Tu último pensamiento y también el primero...