domingo, 11 de noviembre de 2012
No creo ser la única que pasa por esto.
Ese momento en el que piensas y sientes que quieres a una persona demasiado y te da portazo, intentas no caer pero acabas cayendo como persona que eres. Se lo cuentas a las personas que de verdad te importan y confías, recoges concejos, palabras de ánimo y abrazos al día siguiente. Te prometes no llorar pues no ha pasado mucho tiempo desde que creció ese sentimiento pero acabas haciéndolo aunque suena irreal, pero simplemente sucedió, me alegra saber que te voy a tener ahí y este texto es solo para desahogarme, nada de lo que deberías interesarte.. Pero pienso que si esto no tiene un principio, puedo superarlo, salir para delante, verte y sonreír como la primera vez que te vi, gracias por darme fuerzas para avanzar, que si no es hoy o mañana, lo será pasado o la semana que viene.
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